Receta secreta
Hoy tengo soledad, aunada con un poco de nostalgia, y eso por resultado (si se sabe cocinar) da melancolía.
Y mientras degusto un rico vino escribo las desavenencias que mi mente saturan, mas no quisiera quedarme con esta receta como un secreto que se lleva a la tumba por lo que la compartiré con usted mi estimado lector.
Por inicio puede usted poner en su sesera un poco de desvelo, con un día semi-nublado, añada una dosis abundante de recuerdos para que marinen a lo largo de la tarde en un caldo de inconformidad. Posteriormente cuando los recuerdos hayan absorbido la inconformidad mézclelos bien con un poco de apatía y una dosis consistente de tristeza. Una ves que esta bien mezclado, incorpore la música de su preferencia como el elemento que reforzara el sabor de las sensaciones y sazone con un poco de nostalgia añeja, pique finamente un manojo de ironía y espárzala lentamente, es necesario integrar de forma pausada estos elementos. Llegado este punto agregue una pizca de soledad, si puede realice 2 o 3 llamadas fallidas, lo que dará al paladar el sabor agrio de la frustración, y deje cocinar a fuego medio, previo al hervor retírelo del la llama, para no arruinar nuestro platillo con lagrimas. Para la presentación debo señalar que se sirve sobre una base de ocio y puede acompañarlo de una copa de vino tinto, una cerveza fría, un café o la bebida de su preferencia. Como una recomendación este plato tiene un sabor más intenso después de media noche.
Gracias.
Y mientras degusto un rico vino escribo las desavenencias que mi mente saturan, mas no quisiera quedarme con esta receta como un secreto que se lleva a la tumba por lo que la compartiré con usted mi estimado lector.
Por inicio puede usted poner en su sesera un poco de desvelo, con un día semi-nublado, añada una dosis abundante de recuerdos para que marinen a lo largo de la tarde en un caldo de inconformidad. Posteriormente cuando los recuerdos hayan absorbido la inconformidad mézclelos bien con un poco de apatía y una dosis consistente de tristeza. Una ves que esta bien mezclado, incorpore la música de su preferencia como el elemento que reforzara el sabor de las sensaciones y sazone con un poco de nostalgia añeja, pique finamente un manojo de ironía y espárzala lentamente, es necesario integrar de forma pausada estos elementos. Llegado este punto agregue una pizca de soledad, si puede realice 2 o 3 llamadas fallidas, lo que dará al paladar el sabor agrio de la frustración, y deje cocinar a fuego medio, previo al hervor retírelo del la llama, para no arruinar nuestro platillo con lagrimas. Para la presentación debo señalar que se sirve sobre una base de ocio y puede acompañarlo de una copa de vino tinto, una cerveza fría, un café o la bebida de su preferencia. Como una recomendación este plato tiene un sabor más intenso después de media noche.
Gracias.
Hoy tenía ganas de hacer algo diferente y me dispuse a probar tu receta, al final resultó algo insipida y hasta amarga, supongo que me excedí con la apatía o fue el hartazgo que le puse para darle un toque innovador.... Afortunadamente es un plato que esta diseñado para comerse solo.
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